La saga de Underworld es un clásico caso de éxito asegurado entendible en el público de su respectiva época, grita década de los 2000 por todos lados esto: iluminación casi nula con toda la duración trascurriendo de noche, tono edgy y apagado, personajes serios y sanguinarios, violencia gráfica con industrial metal de fondo, tiros, chaquetas y sobretodos de cuero negros, ¿qué más podía pedir un adolescente en aquel entonces? Para el caso este resurgir de los vampiros como sub-género siguió más esta línea de estilo sobre sustancia y confrontaciones con otras especies como en este caso, los hombres lobo. Dicho esto, la acción extrema de atmósfera apagada con mundos llenos de artefactos poderosos y lores tan extensos como sombríos algunos se lo adjudicarán a The Matrix o Dark City pero la realidad es que, aparte de estas tendencias producidas por el pensar occidental de que ya todo estaba inventado, cierto acontecimiento en Estados Unidos en el 2001 tiró bastante para abajo el entusiasmo de los autores, profundizando en esta especie de ‘’desilusión’’ traspasándola a los medios, de ahí que todo luzca serio, apagado y siniestro.
Como mencioné, la trama sigue una guerra centenaria entre los vampiros y los lycans, en la que estos últimos buscan a un humano elegido descendiente directo del ancestro común y que al experimentar con él crearán a un ser ultra poderoso que los va a hacer ganar la guerra. Acá entra nuestra protagonista, Selene, una vampiresa que aparentemente es la más fuerte y capaz de todas, que acaba por enamorarse del elegido a sabiendas de que está prohibido. El mundo presentado otorga una cantidad excelsa de reglas y pasados, que en un principio vos me dirías que lo hace destacar por su complejidad, pero no exactamente: por alguna razón que nunca se explica con claridad hay vampiros que tienen que descansar durante cientos de años y entre estos está el mentor de Selene, que supuestamente es la razón de porqué las dos especies están en guerra en primer lugar, y la increíble razón es… mestizaje. Así como lo leyeron los lycans un día se levantaron contra los vampiros porque estos le hicieron barbaridades a una pareja interespecie, y si su objetivo era crear individuos tan poderosos uno no se explica cómo es que simplemente no tomaron a alguna vampiresa por la fuerza y a la bosta, no había literalmente nada que se los impidiera intentar y teniendo en cuenta que esta guerra lleva siglos más estúpido se vuelve lo rebuscado de su plan.
El encuentro romántico entre Michael y Selene tampoco te transmite nada dado que estos dos se conocen y tres escenas después ya andan mimoseando y hasta se besan, también parte de un principio estúpido que es el hecho de que Michael, cagado del susto y después de haber querido ser secuestrado por Selene decide salvarla a pesar de que no la conocía de nada. Para el caso sus pasados no están significando nada la mayoría del tiempo, el de Michael no le da ninguna definición como personaje puesto que casi siempre lo estás viendo huyendo o siendo rehén sin ninguna reflexión aguda o diálogo profundo en el medio, y solo se vuelve importante sobre el final; Selene por su parte es un peor caso ya que tiene la personalidad de un arroz blanco durante toda la película, la actuación no ayuda porque siempre está con la misma cara de que se le perdieron los hijos en la playa, lo único por lo que se vale casi siempre es por su fuerza, siempre tiene razón, casi siempre gana las batallas o escapa con éxito, y su sufrimiento por su trasfondo al igual que el de Michael nunca se ve plasmado en actitudes o ideales fuera de un par de diálogos de mierda.
Cuando se le es revelada la verdad a Selene en el último plot-twist con que su mentor, Viktor, fue el que mató a su familia para quedarse con ella y remplazar así a su hija, no significa un carajo porque nunca ves a la mina cambiar su paradigma de las cosas o las consecuencias psicológicas o emocionales de dicha revelación -en parte porque ya de por sí no tenía mucha personalidad para empezar-, no le mueve la aguja fuera de que ahora tiene un nuevo enemigo, a quien derrota de un espadazo y san se acabó. Este último momento tampoco tiene mucho peso emocional que digamos porque su relación con su mentor, para el caso, jamás es muy profundizada ni tiene momentos entrañables entre ellos como para sentirlo uno como espectador, se siente como algo muy forzado para que después te choque en el momento del plot-twist.
Me pasa algo parecido con Lucian, que sí, tiene otro pasado trágico, pero sufre del mismo problema de estarlo viendo la mayoría del tiempo completamente frío y distante, ni siquiera cuenta con un carisma enganchante, dinámicas divertidas, comentario relacionado a su condición o un misterio mínimamente interesante sobre sus motivaciones ya que estas son las que esperarías de cualquier lycan que está metido en esta guerra. Por si esto no fuera lo suficiente como para que su arco me diera totalmente lo mismo, su plot-twist está anclado a una venganza personal que ni siquiera termina en un duelo o confrontación seria de todos modos, así que por mí se puede ir a cagar también.
Volviendo con el concepto del mestizaje, ¿por qué esto es considerado abominación en primer lugar? No es como que el tema de las mezclas significando un resultado más poderoso y por ende peligroso sea un tópico recurrente en la película, e incluso si lo fuera, nunca se te dice que la explicación en un principio sea esa, ya saben, cuando se engendra a la primera cruza, sino que parece que el único preocupado activamente por esta cuestión es Viktor, que cuando pelea con la única cruza real que vemos en pantalla hasta le iba ganando y se te insinúa que LO HUBIERA HECHO si no aparecía la protagonista para cortarle la cabeza. La película es, sin mucho más para agregar, el paso siguiente a incompetente para remarcar los puntos que quiere hacer en la trama y en los dramas de los personajes, el punto de partida entero para la historia no solo de esta entrega, sino de prácticamente toda la franquicia, es pobremente presentado tanto en sus implicaciones como en su relación con el cast.
Y ahora que lo pienso, siendo los vampiros y los lycans tan poderosos y capaces, ¿por qué el mundo luce exactamente igual al nuestro? Y digo, existiendo estos seres los hombres comunes deberíamos estar con una suela arriba de la cabeza desde hace siglos, no me sirve la explicación de que solo pueden salir por la noche porque igual la diferencia de capacidades es absurda, cosa de que en unos pocos años o hasta meses la población entera podría estar sometida. Tampoco me como la pastilla con que ningún hombre hasta este momento haya dado testimonio de la existencia de estas especies, es ridículo solo pensarlo y más viendo todo el escándalo que hacen por las calles, la película literalmente empieza con un tiroteo en un subte público, no seas malo.
Viktor siendo uno de los pilares para la historia y el villano final a vencer es igualmente cuestionable teniendo en cuenta el cómo es que vino a aparecerse en la trama: Selene lo despierta de su sarcófago activando un chisme medio mágico con tubos de sangre y agujas, cuando la orden era esperar un siglo más para despertarlo, ¡sin que nadie la descubra a pesar de que habían cámaras en ese lugar para verlo todo y había un tipo haciendo de guardia de seguridad en el lugar! O debo ser muy boludo o capaz no fui lo suficientemente perspicaz como para darme cuenta de algún detalle que se escapó acá, o la segunda opción que siempre es más probable, que es que yo tengo razón con que el escritor estaba en cualquiera en esta parte.
Entonces Michael recibe un power-up, que no sirve de nada por cierto porque cuando pelea contra el villano, como adelanté, no puede con él, así que es esta morocha sexy mary sue la que termina llegando nuevamente para hacerse con un arma que nunca se la vimos usar en toda la puta película, mete un corte solo y cae de la forma más épica posible para terminar ganando una pelea que ahora sí, debería ser la más dura de ver por sus implicaciones emocionales, así como la más larga, pero nah, daba paja, por lo que con eso es que se termina y la trama concluye con un beso entre la nueva pareja.
Ni siquiera la dirección me parece resaltable para este punto, la peleas abusan deliberadamente del stop-motion sin mucha variación en las coreos o un sentimiento de enaltecimiento de la situación, como sí lo podía entender en no sé, 300, donde veías un evento legendario y de carácter histórico frente a tus ojos de mortal, acá solo son vampiros y hombres lobo peleando en lugares mayormente reducidos sin muchos movimientos extravagantes que hagan dinámicas a las peleas. Y ya que estamos, ni siquiera es que a estas criaturas las veamos usar sus poderes con mucha frecuencia, la mayoría del tiempo los ves dándose con armas de fuego y balas modificadas, pero lo que hace atractivo a un combate entre un vampiro y un hombre lobo como tal, no lo estás viendo, por momento hasta te olvidás de sus cualidades fantásticas ya que todos con un tiro caen secos al suelo. Sí sí muy épica la escena en la que se ‘’serrucha’’ el piso con los disparos para caer, pero no me sirve, hasta la película de Van Helsing tenía un entendimiento superior de esto que estoy explicando.
Los efectos especiales envejecieron claramente mal para nuestros días, voy a evitar hablar de esas escenas rarísimas donde muestran el interior de un cuerpo para fijarme directamente en cosas más generales como los diseños de los lobos o las transformaciones, que sí es verdad que debería contar con los bajos recursos presupuestales que habían detrás de este proyecto en un inicio, pero perdón, he visto otros trabajos de bajo presupuesto no irse tan al carajo con el CG al punto de que se vea efectivamente falso. Acá por lo meeeenos puedo concederle de que no se ve inmirable por sí solo, pero si a esto le sumás una musicalidad totalmente complaciente a los adolescentes de la emo-wave de la época, una actuación mediocre y una cantidad inusitada de momentos en donde no se llega a apreciar con claridad lo que pasa en pantalla entre tanta oscuridad, me quedó un total lamentable de piso.
No hay ningún mensaje cuando terminás, todo es una excusa para ver monstruos peleándose de la manera menos monstruosa posible, podría decirse que este es uno de los primeros intentos formales de ‘’monsterverse’’ en el cine como curiosidad, mas todo el aspecto sobrenatural hace toda la fuerza para que te interese lo menos posible. Es un mamarracho a narrativamente hablando y si a día de hoy algunos la recuerdan con cariño es porque seguramente o les gustaba la waifu protagónica o tienen un esbozo lindo de una época donde la atmósfera edgy proliferaba, ni idea. Por mi parte preferiría dejar atrás todo lo que tenga que ver con esa sub-corriente, también me crié en los dosmiles y mis gustos se relacionaban a otro modo de ver el mundo, mis ídolos eran los showmans coloridos, me gustaban las tramas psicodélicas y los universos rimbombantes, aventuras absurdas y giros heterodoxos, prefiero quedarme con esta porción de la década que con la de este tipo de películas, sinceramente.
2/10
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