Un par de aclaraciones antes de empezar:
-Conozco de sobra las reglas sobre reseñas de la página pero igualmente ésta será escrita en español porque no tendría sentido escribirla en inglés, voy a tratar una serie argentina, por lo que el público que puede consumirla se limita a aquel de habla hispana.
-Aunque agregué al canal que realiza la animación en sí fue solo por una cuestión de comodidad, es más fácil y representativo agregar un canal de YouTube que un solo video que actúe de representante de toda una serie.
Dicho esto, empezamos.
Tres Acordes es la mejor serie argentina que vi en mi vida, lo digo de arranque para dejar claro cómo será esta crítica y lo digo porque es verdad. Ciertamente, si se entra a mi perfil se notará que no consumí casi ningún clásico aclamado de la televisión argentina y en su lugar si vi casi toda la porquería televisiva sobrevalorada que produjo mi país, no es mi culpa, es la calidad de series que tuve la desgracia de consumir. Si bien es cierto que si vi “Los Simuladores”, una de las dichas series aclamadas, puedo decir con seguridad que es demasiado episódica y sus personajes son demasiado arquetípicos y, en el mejor de los casos, bidimensionales como para considerarla mejor o incluso a la par con la serie de la cual hablo acá. Así que sí, sostengo mi afirmación inicial, pero, ¿de qué trata Tres Acordes?
En un primer acercamiento, Tres Acordes no merecería ser llamada la mejor de nada sino más bien todo lo contrario. Al menos la mitad de la llamada temporada 0 es, por decirlo de una manera ligera, horrible. La premisa es sobre tres amigos que hacen estupideces con un humor muy juvenil y suceden cosas aleatorias constantemente sin llevar a una dirección clara hacia al final del capítulo de turno, y eso que en principio los videos eran, por lo general, bastante cortos. La horrible animación flash que lastimaba los ojos y la pésima calidad de sonido, incluso para estándares de 2009, no ayudaban.
Sin embargo ya en su etapa prototipo se veía que Tres Acordes era algo especial, o al menos podía llegar a serlo, a partir de la mitad de la temporada 0 los capítulos comenzaron a ser más largos, con un dibujo y un sonido un poco mejores, una narrativa más trabajada que la que suelen tener series similares, con un principio, conflicto y final claro, y con algún mensaje central a desarrollar en dicho capítulo, la ejecución de los mismos no era la mejor pero el potencial estaba ahí.
Con esto me refiero a que los mensajes eran muy directos, la presentación de los mismos muy unilateral y aunque se llegaba a un cierre hacia el final del capítulo, la narrativa de la serie seguía siendo episódica y sin mostrarnos mucho de los personajes, cosa que por suerte cambiaría con el pasar de las temporadas.
A lo largo de los años posteriores, los capítulos se extendieron en duración, mejoró mucha la comedia, incorporando algún mensaje importante o tema interesante tratado de manera satírica, así como también referencias sutiles a distintas obras de la cultura pop de distintas décadas, no solo eso sino que la narrativa en sí mejoró, ya no es solo que cada capítulo se siente auto conclusivo sino que además tiene continuidad argumental e incluso también temática con los siguientes, tornando así la narrativa de la serie en semi-episódica, muy propia de las caricaturas de la década en la que esta serie se estrenó y a lo largo de la cual se fue emitiendo.
A pesar de que el desarrollo de la trama es lineal, el orden de los capítulos no es necesariamente así, a veces un hecho mostrado en algún capítulo puede haber sucedido antes de algo mostrado en un capítulo anterior, algo que parece inconexo termina por tener relación con el todo, lo que mantiene el sentido narrativo de la obra al mismo tiempo que le da un toque Tarantinesco a su narrativa. Incluso hechos que parecían relevantes solo en un momento específico o que fueron olvidados, son retomados posteriormente en la historia, el creador construye sobre los hechos mostrados anteriormente y no pierde el hilo narrativo de su obra, no me sorprendería incluso si ya haya anticipado el posible final de la serie en algún capítulo, lo que es un plus.
La serie mejora incluso en sus valores productivos, aunque al ser animación hecha en flash la serie nunca llega a ser la gran cosa, se nota una clara mejora a lo largo de los años, los fondos pasan a estar mejor dibujados y más detallados, el diseño de los personajes cambia mostrando en ellos el paso de los años e incluso sus figuras y movimientos mejoran, además el creador incorpora mejores efectos por computadora con el paso del tiempo, o directamente los descarta en favor de más animación hecha a mano, además de experimentar con distintos efectos y perspectivas visuales a lo largo de la obra.
En cuanto al sonido, en un principio es atroz pero al igual que todo en la serie, luego mejora, Taxideral, el creador de la serie, referencia o directamente incorpora canciones populares, o hace covers de las mismas para usar en los capítulos, incorpora música de libre uso en Internet, o incluso agrega alguna que otra composición propia. Además, el mismo se encarga de poner las muy variadas voces a todos los personajes en un principio, para incorporar alguna que otra voz invitada más adelante. Los efectos de sonido mejoran algo con el tiempo, pero mentiría si negara que este elemento siempre fue y se mantiene como el más débil de la serie.
Como dije antes, la historia trata sobre tres amigos, Jaique Vortin, Adriel Rauschgift y Eduard Galder, y sus distintas aventuras a lo largo de su vida cotidiana. Al principio la serie era una más del montón, los tres pibes consumían alcohol y drogas y por esto terminaban haciendo estupideces y poco más, con el pasar de las temporadas se explora más a cada uno, su infancia, educación, relaciones intrafamiliares e incluso la relación entre ellos 3 y como fue cambiando con el paso de los años, se muestra cómo todo esto los formó en quienes terminaron siendo en la vida, lo que da como resultado tres protagonistas bien definidos y caracterizados, con presencias y personalidades fuertes, un trasfondo trabajado, virtudes y defectos que los marcan, y el hecho de que estén relacionados desde hace tiempo hace que la dinámica entre ellos sea muy fuerte y además esté en evolución constante.
En los primeros capítulos Jaique era claramente el personaje principal pero luego el foco se extendió a sus dos amigos, a mostrar tanto su vida individual como su pasado, sus distintas relaciones con todas las personas de su entorno e incluso tienen capítulos dedicados completamente a ellos, lo que hace que tanto Adriel como Eduard tengan tanto tiempo en pantalla, relevancia y exploración de personaje como Jaique.
Al mostrar sus vidas, gustos y hobbies, la serie apela a su público a través de referencias a productos de la cultura popular de entre la década de los ’90s y los tiempos actuales para presentarlos de manera paródica y agregarle un factor nostálgico a los capítulos. No solo eso sino que el solo hecho de mostrar sus actividades tanto en grupo como en solitario, a lo largo de todas sus vidas, hace que los espectadores puedan identificarse con los personajes en algún punto de sus vidas. Puedo asegurar que le pasará esto a cualquier argentino nacido en las décadas de los ’90s, ‘00s o incluso ‘10s que la vea, y digo argentino porque este es claramente su público principal, pero no es como si la serie sufriera (o al menos no mucho) de ser solo identificable para los oriundos de su país, ya que las situaciones presentadas pueden llegarle a cualquier hispanohablante en mayor o menor medida.
A veces el creador de la misma pone a los personajes en situaciones que dé para explorar un tema específico como el conflicto entre la vida laboral y la sentimental o social o la crisis de mediana edad, entre otros. También puede ocurrir que al autor se le ocurra presentar algún hecho relevante de la sociedad, ya sea pasada o presente, en forma de una crítica social presentada en forma satírica (por ejemplo hay un capítulo dedicado casi en su totalidad al actual debate sobre la legalización del aborto).
Y no es como si la serie se enfocara solo en ellos 3, si bien es cierto que son los protagonistas y por lo tanto son sobre quienes la serie dedica más tiempo, hay bastantes más personajes con los cuales estos interactúan, lo que tiene sentido porque si solo fueran ellos 3 eventualmente sus interacciones dejarían de ser graciosas y significativas y la serie se sentiría repetitiva y cansina.
Los personajes secundarios incluyen familiares y amigos de los protagonistas, compañeros temporales de trabajo, amores pasajeros, un abogado desquiciado, un par de oficiales de la policía, un hombre inmortal que sacrifica gente con tal de prolongar su longevidad, un Dios drogadicto y despreocupado...
Este conjunto de personajes obviamente no está tan explorado ni dimensionado como el trío principal, pero de igual manera tienen algo de tiempo dedicado a ellos mismos y el creador de la serie se las arregla para hacerlos memorables y darle a cada uno sus interacciones particulares y graciosas con otros personajes. Incluso personajes que parece que solo aparecen una vez o que solo serán mencionados, reaparecen en algún momento posterior como parte de la trama o en forma de cameo, lo que es un plus ya que da la idea de que el autor no los olvidó y que además todavía tienen algo que aportar al todo.
A pesar de tener lugar en un escenario mundano con una premisa típica y derivativa, la serie no es solo sobre la vida cotidiana de algunos personajes y ya está, ya que incorpora elementos científicos como distintas teorías físicas, o fantásticos como un hombre inmortal que realiza rituales de magia negra al sacrificar gente para prolongar su longevidad, estos elementos le dan más variedad y creatividad a la serie, expanden un poco más el mundo en el que tiene lugar e incluso dan pie para tratar temas de corte conspirativos y hasta existencialistas, lo que da más profundidad a la serie y da a que pensar cuando se ve sus capítulos o incluso luego de finalizarlos. La incorporación de distintas líneas temporales por ejemplo ayuda a explicar algún posible hueco argumental como algún suceso que haya quedado colgado en el aire o que haya sido olvidado por los personajes. Pero la serie pecaría de pretenciosa si se tomara en serio al tratar estos temas y no les diera un punto o un cierre, así como también si estos salieran de la nada. Por suerte Taxideral nunca cae en este problema porque mantiene un tono satírico claro y no pretende hacer una exploración seria de los mismos, aun así cabe destacar que sabe manejar las transiciones entre un tono cómico y uno serio, y que los temas a tratar son algo explorados en los capítulos de turno, tienen relación con lo que pasa en ellos, los episodios son construidos alrededor de la exploración temática mientras que al mismo tiempo no se sienten aislados del resto porque están relacionados narrativamente con lo que sea que suceda en la temporada.
Suena como si estuviera hablando de una obra maestra pero no es así y acá es donde comienzan los problemas con la serie, al ser semi-episódica esta mantiene una continuidad, sí, pero eso no evita que a veces algunos capítulos se sientan aislados e inconexos, o que lleva bastante tiempo el retomar puntos presentados anteriormente.
Además, la tira no tiene un punto fijo, se muestra la vida de los personajes en el momento, con cosas que se le van ocurriendo al autor, no hay huecos argumentales graves, porque Taxideral construye sobre lo mostrado anteriormente, pero está claro que no es una serie pensada y planificada desde un principio, no hay un rumbo claro y por eso corre el riesgo de volverse un long runner que se extiende innecesariamente y que pierde su gracia conforme avanza, ha pasado con otras series flash como Alejo y Valentina (la cual no vi, pero esta es la queja común de todos sus fans), o incluso con grandes e interminables producciones como Los Simpsons o Los Padrinos Mágicos, por nombrar algunas.
De hecho, ya hubo ocasiones que podrían haber servido como un cierre redondo para la serie, el final de la temporada 4, el final de la temporada 5, incluso el especial de diez años, pero la obra obviamente no terminó ahí porque está ganando cada vez más popularidad y se lanza cada vez más mercadería sobre la misma, ¿por qué el creador terminaría su serie sin rumbo fijo justo en el momento en que está ganando mayor popularidad?
Este problema se extiende a los mismos personajes, aunque tienen algo de desarrollo a lo largo de la serie, nunca concluyen cualquier intento de arco personal que tengan ni llegan a una realización catártica, porque eso significaría el punto final de sus exploraciones, el cierre al menos temporal de sus problemas, y por consecuencia el obvio final de la serie. A pesar de que a veces la serie critica el status quo y da una idea de cierre, siempre vuelve a este y continúa su emisión.
Al menos puedo decir que si la serie concluyera de un día para el otro tal como está ahora, se sentiría como un final satisfactorio, inconcluso, pero satisfactorio, a diferencia de Lisandro Leguleyo, que quedó en la literal nada luego de algunos capítulos y luego de que su creador haya abandonado el proyecto debido a que firmó un contrato con un grupo medianamente importante. Tres Acordes podría finalizar ahora y no dejaría un mal sabor de boca.
Así que eso es Tres Acordes, una buena comedia referencial y una buena parodia y sátira social con personajes explorados e identificables, narrativa elaborada, continuidad argumental, temas importantes y elementos interesantes que, aunque explorados superficialmente y presentados mediante monólogos extensos a cámara, en vez de mediante las acciones de los personajes, sirven para aderezar una serie que de otra manera se sentiría muy mundana y perdería su gracia, y cuyos valores productivos mejoran con el tiempo. No es una obra maestra porque no tiene un rumbo fijo y no hay arcos de personajes reales, y corre el riesgo de volverse una mierda más adelante, pero tal como está ahora es la mejor serie argentina que vi y mi favorita en general.
Actualización 14 de enero de 2026:
Si bien puede que todavía haya algunos "Otros Acordes" a futuro, el 23 de diciembre del pasado 2025 Trukini sacó una película que en esencia finaliza la serie, así que creo que una actualización de esta reseña era necesaria.
Lo primero que tengo que hacer es decir que quizás fui muy duro con Los Simuladores, la serie no es la gran cosa en argumento pero lo que la sostiene son justamente sus personajes, al menos los principales.
Ya dicho eso, esta reseña es de justo antes de la pandemia, y después de eso Trukini sacó más videos que se enfocan en los personajes secundarios, resuelve o avanza con algunos aspectos de sus vidas, y no olvida introducir esos cambios a la serie principal para mantener la continuidad y presentar diversas dinámicas de personajes. También, debido a las limitaciones durante la cuarentena, sacó unos cortos llamados tuquitas de animación que se centraron en situaciones pasadas cortas y cómicas, antes de eventualmente continuar la historia.
Más o menos para este punto, la serie empieza a ser cada vez menos cómica y centrarse más en su historia y más que nada los personajes. Así, tenemos algunos episodios con momentos introspectivos, otros en los que los principales buscan desempeñarse en el mundo laboral o caen en vicios antes de salir de ellos, o los secundarios son más explorados al rememorar sus pasados o atravesar algunos cambios en sus vidas, mientras no se dejan de lado parodias a ciertas cosas, como los noticieros o la película "My Dinner With Andre", la cual vi precisamente gracias a la parodia de la serie.
También, se le dio cierre al que se podría considerar el conflicto más grande y el antagonista principal de la serie, lo que por un lado llevó a un desarrollo y cierre temporal importante para Eduard, pero por otro presentó lo que considero es un gran hueco argumental respecto a lo que se había mostrado en un episodio anterior ("El cuadro"). Bien se puede jugar la carta de diversas líneas temporales o algo por el estilo, pero la trama parecía ir por una sola, así que considero el cierre de este elemento narrativo como uno lineal que simplemente terminó con una reescritura o incongruencia respecto a un episodio pasado.
Otro episodio que me hizo dudar un poco fue uno en que presentan al padre de Jaique, y su caracterización es radicalmente distinta a lo que el hijo nos había contado respecto a él a lo largo de la serie. Quizás fueron los años, pero hubiera estado bien ver esa transición o algo. En otros, sorpresivamente se incorporaron elementos literarios junto a fantasía urbana, a la vez que toques de ciencia ficción, como nunca antes y con la muerte permanente de algunos personajes secundarios muy queridos.
Finalmente llegó la película que dio cierre a la serie, salvo algún que otro "Otros Acordes" futuro, y el resultado final me dejó con sensaciones mixtas y un sentimiento final algo decepcionante. La tira funciona como seguimiento del argumento y los puntos que se venían trabajando, las distintas situaciones laborales y sentimentales de los personajes, y a la vez introduce la muerte de uno de los principales. Algo así como una hora es dedicada a preparar el escenario para el hecho, y para las consecuencias de ese acontecimiento, la manera en que afectó la vida del resto del elenco. Si bien fue repentina, considero que lo brusco que fue sirvió para darle un gran impacto a la audiencia, y a la vez es totalmente posible que una muerte llegue u ocurra en la vida real de una manera tan instantánea como en la peli. Pero en los últimos quince o veinte minutos Trukini se acobarda y utiliza elementos metafísicos y de viajes en el tiempo como nunca antes para deshacer ese hecho, y yo me pregunto, ¿cuál fue el punto entonces?
Ok, ya hubo en la serie instancias de muertes desechas o por Dios, o por resurrecciones o por mismo recurrir a viajes en el tiempo o distintas líneas temporales, así que no es un recurso sacado enteramente de la nada, pero en esas situaciones la muerte siempre fue tratada de manera cómica, por lo que su resolución no desentonaba. En la película, el tono a partir del hecho es mucho más serio, por lo que un desenlace similar a los pasados desencaja bastante.
Quizás todavía más importante es el hecho de que esa muerte había impactado la vida de todo el elenco, y eso también es desecho hacia el final de la película. Es decir lo que era un cierre memorable, impactante y que repercutió en todos los personajes es borrado para dejarnos con un final común y corriente. Ok, la vida sigue, pero ésta también seguía, y con mucho más significado, con la otra conclusión que se había preparado. Lo que es más, incluso el crecimiento, desarrollo y catarsis que se venía trabajando desde la temporada 6, y más que nada para Jaique, parecen haber sido eliminados o no tener importancia al final de la tira.
Como comentario adicional, los elementos visuales mejoraron todavía más en las temporadas 6 y 7 y los otros acordes que salieron en el medio, en parte por implementar en la serie recursos y perspectivas que Trukini había usado en el spin-off "Las Crono-Aventuras de Dak & Max". Si bien para la película se utilizó algo de inteligencia artificial, el mismo Taxideral explicó sus usos, los cuales son ínfimos y no tan notorios, y el trabajo manual que puso encima de esas ilustraciones o bocetos.
En definitiva, mantengo la mayoría de las cosas que dije sobre Tres Acordes, al menos hasta que me digne a ver Okupas, pero el cierre y como deshizo o descartó la importancia del desarrollo y la exploración trabajados a lo largo de al menos dos temporadas me dejó un sabor amargo al final y al menos hasta ahora me saca las ganas de revisitar (otra vez) la serie a futuro. Es una buena serie, pero podría haber sido mejor.
7/10
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